Habilidades que los niños deben desarrollar para los trabajos del futuro

Cada niño comienza su viaje a través de la vida con un potencial increíble: una mentalidad creativa que se acerca al mundo con curiosidad, con preguntas y con un deseo de aprender sobre el mundo y ellos mismos a través del juego.  Sin embargo, esta mentalidad es a menudo desviada o incluso borrada por las prácticas educativas convencionales cuando los niños pequeños entran a la escuela.

El test de pensamiento creativo de Torrance se cita a menudo como ejemplo de cómo el pensamiento divergente de los niños disminuye con el tiempo. El 98% de los niños en el jardín o guardería, son “genios creativos”. Pueden pensar en oportunidades interminables de cómo usar un clip.  Esta habilidad se reduce drásticamente a medida que los niños pasan por el sistema de educación formal y cuando llegan a la edad de 25 años, sólo el 3% siguen siendo genios creativos.

Lo que más preocupa en relación con la cuestión del capital humano, es que en los últimos 25 años, el Test de Torrance ha mostrado una disminución de la creatividad entre los niños pequeños (de kinder a grado 3 de primaria).

El Foro Económico Mundial acaba de publicar su Informe sobre el capital humano “Preparar a la gente para el futuro del trabajo”.  El informe afirma que “muchos de los sistemas educativos de hoy en día ya están desconectados de las habilidades necesarias para funcionar y encajar en los mercados laborales actuales”.  A continuación, se subraya cómo las escuelas tienden a centrarse principalmente en el desarrollo de las habilidades cognitivas de los niños o habilidades dentro de temas más tradicionales en lugar de fomentar habilidades como la resolución de problemas, la creatividad o la colaboración.  Esto debe ser motivo de preocupación cuando se mira el conjunto de habilidades requeridas en la Cuarta Revolución Industrial:

Estas son las tres habilidades más importantes que un niño necesita para prosperar y encontrar oportunidades laborales, de acuerdo con el Informe sobre el futuro del empleo.

Tomemos un momento para resaltas que la creatividad ha saltado del décimo lugar al tercer lugar en solo cinco años, y que la inteligencia emocional y la flexibilidad cognitiva, también han entrado en la lista de habilidades para 2020.  Lo preocupante es que estas habilidades no suelen figurar en el día escolar de los niños, donde la norma sigue siendo el enfoque de la enseñanza que ha prevalecido durante siglos.

Un estudio realizado en Nueva Zelanda, comparó a los niños que aprendieron a leer a los cinco años con los que aprendieron a los siete años.  Cuando tenían 11 años, ambos grupos de niños mostraban la misma capacidad de lectura. Pero solo los niños que aprendieron a leer a los siete años, realmente mostraron un mayor nivel de comprensión.  Una de las explicaciones es que tenían más tiempo para explorar el mundo a su alrededor a través del juego.  Es evidente que preparar a los niños para el futuro exige reorientar los conceptos de aprendizaje y educación.  Saber leer, escribir y hacer matemáticas, sigue siendo importante para que los niños desbloqueen el mundo delante de ellos.  Un mundo cada vez más interconectado y dinámico significa que los niños se encontrarán cambiando de trabajo varias veces durante sus vidas, cambiando a empleos que no existen hoy y que tendrían que inventarse.  La pregunta es ¿cómo fomentamos la amplitud de habilidades antes mencionada y mantenemos viva la capacidad natural de los niños de aprender a lo largo de toda una vida en lugar de desviarla cuando entran en la educación formal?  Lograr esto es más simple de lo que podría pensarse: involucrar a los niños en experiencias positivas y de juego.  Diferentes formas de juego proporcionan a los niños la oportunidad de desarrollar habilidades sociales, emocionales, físicas y creativas, además de las cognitivas.

Si estamos de acuerdo en la necesidad urgente de desarrollar habilidades de resolución de problemas complejos, pensamiento crítico y creatividad, es esencial que reconozcamos que estas habilidades se construyen aprendiendo a través del juego durante toda la vida.  A medida que invertimos en el futuro de nuestros hijos, evitamos el aprendizaje dirigido, la “escolarización” o los niños de tres años que aprenden su alfabeto y los números en forma escrita cuando no hay evidencia de que esto les hará mejores lectores.  Tenemos que desafiarnos a nosotros mismos en la lógica de las tarjetas flash y las tareas para nuestros más pequeños en casa, y ver el valor de seguir creando momentos de juego alegres y significativos con nuestros hijos.  La capacidad natural de los niños para aprender a través del juego, puede ser el secreto mejor guardado y de bajo costo para abordar la agenda de habilidades con el potencial de equipar a nuestros niños y nuestras economías para prosperar.  Además, es divertido. Entonces, ¿qué nos detiene? ¡Vamos a jugar con nuestros niños!

Tomado de www.weforum.org.

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